Publicado el nº 60 de la revista Toletum

Tras un tiempo de espera, debido a los cambios que la Real Academia he tenido que acometer por su cambio de sede, la revista Toletum aparece de nuevo, convertida ahora en publicación periódica digital de descarga gratuita.

En este número se dan a conocer diferentes discursos de apertura de curso y de ingreso, realizados por los Académicos Numerarios José Luis Isabel, Miguel Fernando Gómez Vozmediano, Francisco María Jiménez y Rosalina Aguado. También, destaca la publicación de dos artículos relacionados con la celebración del IV Centenario de la edición de la segunda parte del Quijote (2015) y de la muerte de Cervantes (2016), firmados por Juan José Fernández y Javier Krahe.

 

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Discurso del Sr. Director en el acto de entrega de los Premios RABACHT en Ocaña

Por su interés para el conocimiento de las actividades realizadas por la Real Academia durante el Curso 2016-2017, ofrecemos las palabras pronunciadas por el Sr. Director:

Noel Clarasó, nuestro prolífico autor de novelas, de guiones de televisión, de libros de jardinería o de autoayuda, por citar solo algunas de sus ocupaciones más conocidas, dijo que “el mejor modo de resolver una dificultad es no tratar de soslayarla.”

Pues bien, en este curso 2016 – 2017 que cerramos en este acto es, exactamente, lo que ha hecho esta Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, dando continuidad a la Institución y potenciando su relación con la sociedad de la que surgimos y a la que nos debemos. En este sentido baste tan sólo recordar que en poco más de dos años hemos sufrido todo tipo de cambios, incluida la salida de nuestra tradicional y entrañable sede de la Casa de Mesa, para instalarnos en un nuevo inmueble ubicado en la calle de la Plata, que hemos tenido que buscar, amueblar y acondicionar con nuestros escasos recursos. También, que todos estos cambios los hemos tenido que afrontar en una situación compleja desde el punto de vista institucional, que nos ha hecho perder el apoyo económico que disfrutábamos del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, sin que todavía nos lo haya facilitado el Gobierno regional, aunque ya hemos conseguido el compromiso de su Presidente.

Ha sido, por lo tanto, un curso intenso, lleno de retos, pero, sobre todo, de actividad y propuestas, del que me gustaría destacar algunos temas que resumen un año de preocupaciones y esfuerzos en defensa del Patrimonio cultural de la provincia de Toledo y, por lo tanto, de su gente.

Uno de los aspectos que más notoriedad ha alcanzado ha sido la celebración de nuestro primer centenario. En conmemoración de la efeméride, hemos celebrado importantes conciertos en el patio del Alcázar o en el coro de la catedral y realizado diferentes actividades relacionadas con la divulgación del importante papel jugado por esta Real Academia en sus primeros cien años de vida. Su difusión ha sido posible gracias a la colaboración prestada por diferentes medios de comunicación, muy especialmente por el Diario La Tribuna de Toledo, que ha realizado un magnífico trabajo destinado a recuperar y divulgar las principales figuras que fundaron y lideraron la Institución.

Sin embargo, el acto más destacado y entrañable, por lo que supuso para todos nosotros, fue la sesión extraordinaria y solemne que celebramos en el Palacio de Fuensalida el pasado 22 de marzo, presidida por nuestro Presidente, Emiliano García Page, que contó con la presencia de la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, del Presidente de la Diputación, Álvaro Gutiérrez y del Consejero de Educación, Cultura y Deporte, Ángel Felpeto. La presencia de todos ellos y las palabras de reconocimiento y compromiso que allí se pronunciaron, resumen perfectamente el verdadero valor de la Institución en la actualidad y lo mucho que se espera de ella.

Pues bien, para dar la respuesta que se espera de nosotros, vuelvo a decir, una vez más, que es necesario actualizar nuestro discurso y adaptarlo a las demandas que nos plantea la sociedad en la que vivimos, siempre teniendo en cuenta que debemos dejar de hablar de honores para hacerlo, sobre todo, de servicios. Se impone por lo tanto una nueva lógica que hemos tratado de alcanzar asumiendo nuevos proyectos y, a la vez, sumando a nuestra Institución a nuevos académicos numerarios. Es el caso de Hilario Rodríguez de Gracia, Josefa Blanco y Enrique García que han ingresado como académicos numerarios en este curso y nos aportan nuevas e interesantes visiones destinadas a complementar nuestro discurso y a hacerlo mejor.

En relación a los proyectos, me gustaría citar algunos de los que nos han preocupado durante este año como recordatorio de una actividad que no se cierra en el verano y que, además, deberá guiar los pasos del curso que iniciaremos demos dentro de unos meses. En él, ya les aviso, abordaremos un tema candente y preocupante como es el impacto del turismo de masas en el Patrimonio cultural toledano.

Pero volvamos al curso que acabamos para centrarnos en algunos de los proyectos a los que hemos dedicado más esfuerzo. Es el caso de la elaboración, por primera vez, de la Lista roja del Patrimonio cultural de la provincia de Toledo, convertida en referente de la verdadera riqueza y variedad de nuestro Patrimonio. También de las necesidades que sufren algunos de sus principales bienes. En este sentido me es grato decirles que, desde el momento de la publicación de la lista en la página web de nuestra Academia, han sido cientos las consultas realizadas, así como la publicación de diferentes comentarios en medios de comunicación y redes sociales, que alimentan el debate que, simple pero claramente, queríamos provocar.

En esta misma línea reivindicativa, creo necesario citar la decidida implicación de esta Real Academia en la denuncia de la situación por la que atraviesa el río Tajo. Muestra de ello es el comienzo de diferentes líneas de trabajo destinadas a sensibilizar a la opinión pública para que entienda que el río es un bien cultural de excepcional importancia y que, como tal, debe ser reclamado y valorado por todos, con el fin de evitar el expolio que sufrimos. Una realidad ante la no podemos seguir resignados ni un minuto más.

Otra de nuestras principales preocupaciones ha tenido que ver con el estudio de la situación por la que atraviesan los conventos de clausura de la provincia y muy especialmente, de los que aún se mantienen en la ciudad de Toledo, debido a la importancia del valor cultural material e inmaterial que atesoran. Su pérdida supondría el mayor daño que pueda sufrir nuestro Patrimonio en generaciones. Para comprender esta realidad les invito, simplemente, a observar y valorar el sitio en el que nos encontramos, este convento de Santo Domingo, y reflexionar sobre ello.

En la misma línea de preocupación por defender lo nuestro, hay que incluir la iniciativa que hemos planteado a las Instituciones públicas para declarar diferentes bienes culturales de los que disfrutamos, dentro de la categoría del Patrimonio inmaterial, que hasta ahora no han alcanzado el protagonismo que merece. Es preciso, por lo tanto, seguir trabajando para conseguir la necesaria declaración del Corpus de la ciudad de Toledo y otras tradiciones de la provincia, que esperan el acuerdo de todos para conseguir su inclusión en esta preciada lista, como paso previo a optar a su declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

La importancia de muchos de estos estos temas y la necesidad de darlos a conocer a la sociedad, nos han llevado a realizar diferentes llamamientos a la opinión pública, a provocar intensos debates y, también, a organizar actividades relacionadas con la divulgación del excepcional valor de nuestro Patrimonio. A ello se debe la organización de cursos de conferencias, las denominadas Jornadas de Colaboración, encuentros y, sobre todo, la convocatoria del I Curso sobre gestión del Patrimonio cultural de la provincia de Toledo, que se celebró en nuestra sede en los meses de marzo y abril. Su buena acogida, asegura la continuidad de la convocatoria, convertida en una nueva referencia anual para todos los interesados.

Otra muestra de este interés por divulgar y aportar nuevos conocimientos ha sido la recuperación de nuestra revista Toletum que, tras años de espera, hemos conseguido volver a publicar y poner a disposición del público, aprovechando las facilidades que nos ofrece el mundo digital. De esta manera, con la edición del número 60 de la revista, recuperamos una normalidad que nos permitirá, sin duda alguna, afrontar nuevos y más importantes retos editoriales de los que, más pronto que tarde, irán teniendo noticias.

Pero aún hay más, es evidente que nuestra preocupación es el futuro, pero sin que ello signifique que renunciemos a ningún aspecto de nuestro pasado. A ello se debe que durante este curso nos hallamos preocupado, también, por rendir homenaje a algunos de nuestros académicos más comprometidos con la Institución. Me refiero en primer lugar al acto que organizamos el 19 de marzo para celebrar el centenario de nuestro compañero José Miranda o la concesión del título de Supernumerario al entrañable Fernando Dorado. También, al comienzo de otro proyecto llamado a trascender y convertirse en nueva referencia de la actividad de nuestra Real Academia, destinado a recuperar la memoria de importantes artistas e intelectuales toledanos que sufren un inmerecido olvido. Es el caso de Manuel Romero Carrión, personaje central del arte toledano de los comienzos de la segunda mitad del siglo XX que, tras su pronta y trágica desaparición, empezaba a quedar desdibujado en el tiempo. Para evitarlo, se organizó una pequeña pero excelente exposición en colaboración con la Excma. Diputación Provincial de Toledo y una sesión en la que se dieron a conocer diferentes estudios que permiten releer la obra del artista.

Junto a Romero, también quería citar el acto que dedicamos al pintor Ricardo Arredondo, que nos permitió reunir a numerosos miembros de su familia, para rendirle el homenaje que merecía de nuestra Real Institución.

Pero no todo han sido proyectos propios. Por su finalidad y por el carácter consultivo de la Institución, también hemos colaborado con las Administraciones públicas en todo aquello que se nos ha solicitado, participando en numerosas comisiones, realizando informes, trabajando en todo tipo de iniciativas o participando en diferentes jurados para la concesión de reconocimientos.

Con el Ayuntamiento de Toledo hemos colaborado activamente en la organización del XXX Aniversario de la declaración de Toledo como Patrimonio de la Humanidad. Destacamos tan solo la organización de un ciclo conferencias titulado “Otros protagonistas” que trata de acercar el pasado a nuestra gente mediante una visión distinta y sobre todo cercana. También, como novedad, nos hemos incorporado al Pacto por el Tajo y desarrollado una propuesta para la concesión de los premios de patrimonio de la ciudad de Toledo, con la finalidad de destacar el papel que tienen este tipo de bienes en la ciudad. Además, hemos continuado nuestra labor de seguimiento de la redacción del nuevo POM que, esperamos, sirva para corregir los importantes desaciertos con los que se planteó el futuro de la ciudad en el año 2007.

A petición del Ayuntamiento de Talavera de la Reina, hemos participado en los trabajos destinados a solicitar la merecida declaración del casco histórico de la ciudad como Conjunto Histórico. Una realidad evidente que puede significar el inicio de un nuevo tiempo en la manera de gestionar una ciudad tan querida a la vez que castigada, también en lo referente al tratamiento recibido por su excepcional legado cultural.

Por su parte, con el Ayuntamiento de Consuegra, nos hemos involucrado en la divulgación de su pasado carpetano y romano, así como en la gestión del proyecto arqueológico que lidera y que está llamado a convertir a la población, en un nuevo destino cultural especializado.

En relación a nuestra habitual colaboración con la Diputación Provincial de Toledo, hay que reseñar los pasos que hemos dado para crear un nuevo modelo turístico en la provincia. Me refiero al proyecto destinado a ofrecer información de calidad y su puesta a disposición del público, utilizando las nuevas tecnologías y los modelos que impone el viajero actual, muy alejado de las rutas cerradas y de todas aquellas propuestas que suman elementos de desigual interés.

Mucho más novedosos son los acuerdos y compromisos adquiridos con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para colaborar en importantes proyectos de interés regional. Es el caso del que tiene que ver con la construcción del parque de ocio Puy du Fou, que tendrá un importante papel en la divulgación de nuestra historia y en la dinamización del entorno de nuestra capital. También y a petición de su presidente, del reto de liderar la defensa cultural del Tajo y de la realización de un importante estudio sobre los precedentes históricos de Castilla-La Mancha y sus ceremoniales, con el fin de contribuir a dotar de señas de identidad a nuestras principales instituciones. Su realización permitirá avanzar en un programa regional para nuestra Institución que, es evidente, nos plantea importantes retos y posibilidades para el futuro.

Algo parecido podríamos decir de otras colaboraciones mantenidas con el resto de instituciones que formamos parte de la sociedad civil. Baste con destacar en este campo la celebración de una sesión conjunta con la Real Fundación de Toledo para celebrar el cincuenta aniversario de la muerte de Victorio Macho, o la que organizamos con la Asociación Cultural Montes de Toledo en Santa María de Melque, para celebrar algo tan meritorio como es el cumplimiento de sus primeros cuarenta años de vida. Además, es oportuno citar la colaboración que mantenemos con el Ateneo de la provincia de Toledo, el Museo de la Palabra de Quero, diferentes ayuntamientos, editoriales y clubes culturales y deportivos de todo tipo, que han encontrado en nuestra sede un lugar de acogida para organizar sus actos y hacer llegar su mensaje a los toledanos.

Créanme si les digo que podríamos continuar con la descripción de más actividades y trabajos, propios o en colaboración. No creo que merezca la pena. Todos ustedes conocen el grado de compromiso que mantenemos y que nos lleva a ofrecer nuestra dedicación y esfuerzo a través de una Institución en la que siempre, me gusta recordar, nadie cobra y a la que todos damos lo mejor que tenemos.

Ahora sólo me queda hablar de los premios y de premiados que es lo que nos ha traído esta tarde de junio a esta localidad histórica de Ocaña. Al principio de mi intervención hablaba de reivindicaciones, ahora me toca hablar de reconocimientos y tanto vale lo uno como lo otro para conseguir nuestros fines. Si la lista roja muestra determinadas carencias y la necesidad de reflexionar e intervenir en determinados campos, la relación de nuestros premiados permite ofrecer una visión mucho más amable y también real, que muestra la existencia de buenas iniciativas, merecedoras de ser reconocidas para generar esa lista verde o positiva, que tratamos de confeccionar cada año.

Es el momento, por lo tanto, de reconocer a los mejores en el ámbito cultural toledano, con el fin de ofrecerlos como referencia a una sociedad que busca modelos en los que basar sus actos. Con ellos queremos mostrar que, a pesar de las dificultades, siempre hay gentes e instituciones en nuestro entorno, que trabajan por la cultura y ofrecen lo mejor que tienen en beneficio de todos, muy pocas veces del suyo.

Para valorar su aportación y merecimientos, nada mejor que recordar el razonamiento que abría el discurso de aceptación del Premio Miguel de Cervantes por parte de Nicanor Parra en el año 2011. En él se decía: “los premios son para los espíritus libres o para los amigos del jurado.” Pues bien, sobra decir que aquí hay muchos y buenos amigos, pero que hoy no están con nosotros por ese motivo. Están aquí por haber ejercido magistralmente esa libertad de la que hablaba el poeta y haber conseguido, simplemente, ser los mejores. Gracias por haberlo intentado y nuestro reconocimiento por haberlo conseguido.

Entrega de los Premios RABACHT en Ocaña

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Fichas de los bienes patrimoniales incluidos en la Lista Roja de la Real Academia

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La Real Academia llama a la sociedad a colaborar unida para salvaguardar el patrimonio de los conventos

· Los académicos numerarios aprobaron en pleno el pasado martes un documento dirigido a las administraciones, a la Iglesia y a la sociedad civil

Toledo, 22 de junio de 2017. La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas ha elaborado un documento en el que realiza un llamamiento en favor de los conventos de Toledo, invitando a las distintas administraciones, la Iglesia y la propia sociedad civil para que estos edificios «no desaparezcan y permanezcan vivos, custodiando de la mejor manera posible la memoria y el ingente Patrimonio cultural que han generado y atesoran».

En este texto, aprobado en pleno en la última sesión académica del curso 2016-2017, que tuvo lugar el martes pasado, se subraya que desde hace décadas «asistimos a la pérdida progresiva de una parte importante de ese tejido religioso, sin que nadie, salvo contadas excepciones, parezca preocuparse por ello ni reflexione sobre lo que supone su definitiva desaparición».

«A la Iglesia católica creemos le corresponde liderar este proceso y procurar el mantenimiento de la realidad conventual toledana», favoreciendo la continuidad de comunidades religiosas que, en algunas ocasiones, se establecieron en la ciudad hace muchos siglos. «También y llegado el caso -prosigue el documento-, mediante la llegada de nuevas órdenes» que contribuyan a mantener el patrimonio de quienes fueron sus antecesores.

La Real Academia solicita a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha «que asegure el mantenimiento íntegro de la riqueza del patrimonio cultural toledano, incluido el conjunto de bienes muebles de interés cultural acumulado por cada comunidad».

«Al Ayuntamiento -insisten los académicos toledanos- le toca realizar el planeamiento sobre el futuro de la población e impedir con ello que la presión turística acabe con esta realidad conventual, vista por algunos como una simple oportunidad de espacio urbano disponible en el corazón de la ciudad histórica».

Al Estado, a continuación, «le pedimos que se implique de forma decidida en este tema para coordinar esfuerzos de una realidad que supera el marco autonómico o local y facilite los contactos internacionales necesarios».

«A nosotros mismos», finaliza el documento, y también al resto de entidades que configuran la sociedad civil toledana, «nos toca sensibilizar a la población y ofrecer toda nuestra colaboración y esfuerzo para que Toledo mantenga su seña conventual, que es parte fundamental de la ciudad».

La Real Academia presenta su primera Lista Roja del Patrimonio

La Real Academia presenta su primera Lista Roja del Patrimonio, con 25 referentes monumentales y medioambientales amenazados de la provincia de Toledo

· Seis de ellos se encuentran situados en la capital provincial. El resto, están repartidos por enclaves como Talavera, Oropesa o Yuncler

Toledo, 20 de junio de 2017. El director de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Jesús Carrobles Santos, ha presentado en la sede de esta institución la primera Lista Roja del Patrimonio de Toledo, una selección de veinticinco referentes monumentales y medioambientales de la provincia cuyo estado de conservación se encuentra amenazado.

Seis de los veinticinco referentes recogidos en la lista están situados en la ciudad de Toledo, comenzando por el yacimiento de la Vega Baja y el Circo Romano, el «Salón Rico» del Corral de Don Diego y los baños de San Sebastián de Yuso, entre otros. Los demás se encuentran repartidos por el resto de la provincia, desde Talavera de la Reina hasta Oropesa y Yuncler, pasando por Caudilla.

El río Tajo encabeza la lista de referentes medioambientales amenazados.

Dentro de los referentes monumentales, hay castillos como el de Montalbán y edificios religiosos como la iglesia visigoda de San Pedro de la Mata (Casalgordo, Sonseca), pero también referentes de arquitectura industrial, como el castillete del complejo minero de Mazarambroz o la central eléctrica del Puente Viejo de Talavera de la Reina, y construcciones vernáculas como las aceñas del Conde (El Torrico) y el pozo de nieve de El Piélago (El Real de San Vicente).

Han participado en su elaboración académicos correspondientes de distintos municipios de la provincia, historiadores y técnicos culturales, vecinos e incluso empleados municipales.

Los primeros veinticinco referentes de la Lista Roja son los siguientes:

1. Río Tajo.

2. Vega Baja. Yacimiento arqueológico de Vega baja y Circo Romano. Toledo.

3. Convento de Santa Clara la Real. Toledo.

4. Convento de Santa Úrsula. Toledo.

5. Baños de San Sebastián de Yuso. Toledo.

6. Salón Rico del Corral de don Diego. Toledo.

7. Coracha de Docecantos. Toledo.

8. San Pedro de la Mata. Sonseca.

9. Castillete de la mina ‘La Económica’ en el complejo del Guajaraz. Mazarambroz.

10. Molinos de Santa Catalina. El Puente del Arzobispo.

11. Aceñas del Conde. El Torrico.

12. Caleros de Montesclaros.

13. Minas de oro de Sierra Jaeña. La Nava de Ricomalillo-Buenasbodas.

14. Pozo de nieve o nevero de El Piélago. El Real de San Vicente.

15. Molinos de Riofrío. Sevilleja de la Jara.

16. Central eléctrica del Puente Viejo. Talavera.

17. Molino y Máquinas de Monteagudo. Oropesa.

18. Castillo de Barcience.

19. Castillo de Dos Hermanas. Navahermosa.

20. Castillo de Montalbán.

21. Castillo de Caudilla.

22. Atalaya del Cerro del Matojo. El Casar de Talavera.

23. Plaza de Fuensalida.

24. Chimenea industrial en Yuncler.

25. Casa de Postas. Oropesa.

En la presentación ante la prensa, que tuvo lugar el pasado día 20 y en la que participó el Director de la Academia y el equipo de Académicos que ha trabajado en la selección, el primero de ellos se refirió al río Tajo informando de que es un bien generador de algunos de los paisajes culturales “más característicos” de la provincia de Toledo y que está “incluido por su valor cultural en la declaración de Toledo como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en las inmediaciones de la ciudad y protegido por el Convenio Europeo del Paisaje, de obligado cumplimiento en nuestro país”. Continuó diciendo que, a su juicio, el río Tajo contiene “un valor histórico por su importancia en la configuración del poblamiento humano en la provincia de Toledo desde la Prehistoria y posee un valor ambiental y cultural debido a su capacidad para generar paisajes culturales de valor excepcional”. Recalcó que contiene un valor tecnológico por haber servido desde hace siglos para el establecimiento de abundantes maquinarias e ingenios de referencia universal y que tiene un valor inmaterial por ser el origen de “numerosas” tradiciones y conocimientos relacionados con la gestión del agua y de otros recursos relacionados. Terminó advirtiendo de que es el bien cultural que está “en mayor peligro” pues se encuentra en un estado “absolutamente catatónico” y próximo a una “muerte anunciada”. Preguntado por los medios sobre qué se va hacer para salvar el río Tajo, el Director informó de que la academia “va a liderar toda una iniciativa de recuperación del Tajo, como elemento cultural fundamental protegido por la ley y por la Unión Europea”, añadiendo que “hasta ahora muchas veces se ha hecho una defensa del río por valor ambiental, pero no hay que olvidar que también tiene una protección cultural y es la que nosotros vamos a empezar a solicitar y a trabajar a partir de este momento”. Tras exponer los bienes que forman parte de la Lista Roja, ha explicado que ésta es una herramienta para trabajar en la conservación del patrimonio, y para ello lo que se ha hecho es focalizar y dar a conocer aquellos patrimonios que “merecen la pena ser conservados”. Además, ha recalcado que “no es una denuncia, sino más bien un trabajo en positivo”. En este sentido, ha reconocido que en la provincia de Toledo la conservación del patrimonio tiene un nivel “bastante avanzado, pero que existen determinados bienes que muchas veces no son concebidos como elementos de interés”. Por eso lo que pretende la Real Academia es que la Lista tenga “un carácter abierto, siempre en construcción”, teniéndose pensado construir una segunda lista en la que se “incluyan aquellos bienes que han sido atendidos durante este año y a la vez incluir en ella aquellos otros que se encuentren en peligro”. En su intervención, la académica Josefa Blanco explicó que en la página web de la Real Academia se facilitó un correo electrónico para que se remitiesen a él las fichas de los bienes patrimoniales que se consideraban en peligro, y que fue “un total de 45 las propuestas que se recibieron” entre las cuales se hizo una selección que resultó bastante difícil. Terminó diciendo que se pretende reflejar un abanico “amplio” de bienes que aunque “no tengan un valor patrimonial muy elevado han formado parte de nuestra vida y de nuestra memoria, por lo que son dignos de que sean preservados.

Presentación de un libro del correspondiente en Villacañas Ángel Novillo Prisuelos

Ángel Novillo Prisuelos, Villacañas, Padre Nuestro

Clausura de Curso del Ateneo Científico y Literario de Toledo

Ateneo Científico y Literario de Toledo, Clausura de Curso, Pilar Gordillo, conferencia, mujeres toledanas

Presentación de un libro sobre la historia de la Real Academia

Historia de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Ramón Sánchez González