La Real Academia expresa su preocupación por el estado de los ábsides de la iglesia de Santiago del Arrabal y pide su rehabilitación

La Real Academia expresa su preocupación por el estado de los ábsides de la iglesia de Santiago del Arrabal y pide su rehabilitación

  • La contaminación y las vibraciones como consecuencia del intenso tráfico rodado han provocado un serio deterioro de los paramentos de ladrillo y mampostería
  • La institución recuerda que la III Fase del proyecto de rehabilitación emprendido a mediados de los años noventa quedó sin realizar

Toledo, 11 de diciembre de 2017. La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo ha aprobado recientemente una moción en la que se expresa su preocupación por el estado en que se encuentra la iglesia de Santiago del Arrabal, templo del siglo XIII popularmente conocido como «Catedral del Mudéjar».

Santiago el Mayor, también denominada «Santiago del Arrabal» por la situación que ocupa en esta zona de la ciudad, constituye uno de sus monumentos más significativos. Consciente de esta importancia, por Decreto del 3 de junio de 1931, el Gobierno de la Segunda República declaró a esta iglesia Monumento Nacional. Más recientemente, por Decreto del Gobierno de Castilla-La Mancha (108/2001), se delimitó el entorno protegido de este Bien de Interés Cultural.

Lamentablemente, su posición estratégica junto a la Puerta de Bisagra y el acceso que soporta mayor tráfico rodado de Toledo ha sido un factor determinante en el proceso de deterioro que el templo ha sufrido. Los gases y la polución, así como las vibraciones ocasionadas por el constante tráfico de automóviles y autobuses, han deteriorado las fábricas de ladrillo y mampostería de sus fachadas. La humedad procedente del subsuelo ha contribuido también a dañar las zonas bajas de la edificación.

En 1995 se redactó un proyecto de intervención dirigido por los arquitectos Juan José Gómez-Luengo Bravo, Juan José Gómez-Luengo Conde y Luis Moreno Domínguez. En una primera fase de rehabilitación, durante el bienio 1996-1997, se repararon por completo las cubiertas, espadañas y cornisas. También se intervino sobre la torre y su cuerpo campanario. A continuación, en una segunda fase, se actuó sobre el interior del monumento, con el tratamiento de las fábricas de ladrillo, paramentos verticales, solados, instalaciones de calefacción, electricidad, iluminación, carpinterías y pintura, entre otras intervenciones.

Quedó pendiente, sin embargo, la tercera fase: la rehabilitación de las fachadas. Especialmente el exterior de los tres ábsides, cuyo grado de deterioro puede apreciarse fácilmente a través de las fotografías, así como los paramentos verticales de la fachada que da a la plaza de la Virgen de la Estrella. Ni a mediados de la década de los noventa ni diez años después pudo ser asumida la tercera fase del proyecto integral por su elevado costo. Ahora, sin embargo, la intervención es más urgente por el deterioro del monumento debido a la degradación del material principalmente utilizado en sus paramentos: el ladrillo.

Por este motivo, la Real Academia ha acordado dirigirse a las distintas Administraciones públicas competentes, así como al Arzobispado de Toledo y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, informando de la gravedad de la situación que presenta el exterior de la iglesia de Santiago del Arrabal y la necesidad de acometer actuaciones para su rehabilitación, al menos para las zonas que tienen mayor deterioro.

A continuación, se incluye como Anexo un extracto del informe realizado por el arquitecto Luis Moreno (AMA Estudio de Arquitectura).

ANEXO

Informe del arquitecto Luis Moreno, de AMA Estudio de Arquitectura, que participó en el proyecto e intervenciones ya citadas en los años noventa, sobre la situación actual de las fachadas de este monumento:

«Las fachadas de la iglesia de Santiago el Mayor presentan un estado de conservación estructuralmente estable, sin vicios externos aparentes que puedan ocasionar colapsos inminentes de sus componentes. Sin embargo, en los acabados de los cerramientos, compuestos de mampostería de granito encintada con verdugadas de ladrillo de era, en las naves, y de fábrica de ladrillo de era en los ábsides, se observan patologías típicas del paso de los años, de las inclemencias del tiempo y del tráfico rodado que pasa junto a la iglesia.

De un análisis organoléptico y, a falta de ensayos que puedan sacar a la luz patologías químicas de los compuestos de los morteros y del granito o de la cerámica de los ladrillos, los daños más aparentes y las posibles causas que los provocan son:

—Humedades por capilaridad, que causan disgregación de los morteros y deterioros de las fábricas en las partes más bajas en contacto con el terreno.

—Humedades puntuales a cotas no en contacto con el terreno, sin causa aparente a la vista.

—Suciedad general de los cerramientos, causada por el dióxido de carbono del tráfico, acentuada en la zona de los ábsides.

—Pérdida y disgregación de piezas de cerámica, muy acentuada en la decoración de ventanas polilobuladas de los ábsides.

—Deterioro de las celosías existentes en los huecos de los ábsides.

—Fisuras muy localizadas, no estructurales.

—Deterioro puntual de las fábricas de los aleros.

—Pérdida puntual de rejuntado.

—Pérdida puntual de revoco en escudos y boquillas.»

174 Total visitas 1 Visitas hoy