La Real Academia toledana celebra los 50 años como académico numerario del arquitecto Guillermo Santacruz

• Ingresó en la institución el 5 de diciembre de 1968, con un discurso titulado Toledo entre el pasado y el futuro

Toledo, 01 de diciembre de 2018. La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo celebró el pasado viernes, 30 de noviembre, un sencillo y emotivo acto en honor al arquitecto Guillermo Santacruz Sánchez de Rojas (Mora, 1930), el primer miembro de esta institución en cumplir cincuenta años como académico numerario. El acto, celebrado en la sede de la Real Academia (calle de la Plata, n.º 20), consistió en una serie de intervenciones en las que diversos miembros de la institución recordaron la vinculación de Guillermo Santa Cruz a su localidad natal y destacaron sus principales obras y su actividad como arquitecto municipal y como académico.
El historiador Hilario Rodríguez de Gracia, también natural de Mora, recogió tanto sus proyectos como su «capacidad para las experiencias oníricas», plasmada en edificios como el Centro de Cálculo de la antigua Caja de Ahorros (calle Talavera). Este «adalid de las causas utópicas», continuó, nació el 5 de octubre de 1930 y se convirtió en arquitecto municipal de Toledo en 1963, tras estudiar en Madrid las carreras de Arquitectura (en la que se acabaría doctorando) e Ingeniería Técnica, con especialidad en Electricidad. El primer ponente destacó de la personalidad de Santacruz su «vitalismo, socarronería y estima por la amistad», características plasmadas en los homenajes que le han sido realizados por artistas como Renata Takkenberg y Rafael Contento. Rodríguez de Gracia finalizó deseando al homenajeado «muchos años más en el primer asiento de la mesa», es decir, ocupando la posición reservada durante las sesiones plenarias al académico de mayor antigüedad.
Tras esta intervención, los académicos Juan Estanislao López Gómez (numerario) y Antonio Román Rufo (correspondiente por Navahermosa) recitaron, con acompañamiento de guitarra, el poema «Vestía blusa de dril», obra del propio Santacruz.
A continuación, el académico numerario y exdirector de la Real Academia Félix del Valle mencionó algunos de los proyectos arquitectónicos de Guillermo Santacruz, como la sede de la antigua Caja Rural o la vidriera que preside la capilla del Colegio Virgen del Carmen. Félix del Valle destacó las pioneras alegorías de Guillermo Santacruz y su temprano interés por las videoproyecciones, recordando asimismo sus esfuerzos en defensa del yacimiento de la Vega Baja junto al también arquitecto, ya fallecido, Juan José Gómez Luengo. «Fuimos los primeros en oponernos al proyecto que, finalmente, acabaría ordenando detener el presidente José María Barreda», subrayó el entonces director de la Real Academia.
Su actual sucesor al frente de esta institución, Jesús Carrobles, recordó a continuación que Guillermo Santacruz es poseedor de la medalla III de la Real Academia, de la que fueron titulares figuras tan importantes como el historiador Fernando Jiménez de Gregorio y el archivero Francisco de Borja San Román. «Su ingreso se produjo el 5 de diciembre de 1968, con el discurso Toledo entre el pasado y el futuro, oportuno y clarividente, que ya avanzaba la importancia de cuestiones como la informática y las capitalidades culturales». Durante sus cincuenta años como académico y miembro de la Sección de Bellas Artes, continuó Carrobles, Guillermo Santacruz ha realizado numerosos informes, artículos y mociones sobre temas que han ido desde la situación de los conventos toledanos hasta el Plan General de Ordenación Urbana de 1986, pasando por su gran interés por la pintura del Greco Vista y plano de Toledo.
Finalizó el acto con unas palabras del homenajeado, quien explicó su proyecto de Templo-Museo Universal, una utópica torre móvil de setenta metros de altura que, emplazada sobre el solar del edificio que hoy ocupa el Seminario Mayor, albergaría tres templos dedicados a las Tres Culturas «más un cuarto dedicado a lo que yo llamo la Cuarta Cultura, que es el tiempo presente».
Guillermo Santacruz, quien fue obsequiado con una placa damasquinada de Mariano San Félix y una obra original en óleo y acuarela de la académica Dalila del Valle, estuvo acompañado por los académicos numerarios y por varios correspondientes, además de familiares y amigos. También asistieron los alcaldes toledanos Juan Ignacio de Mesa y Agustín Conde, así como los alcaldes de Mora Emilio Bravo y Valentín Bravo Martín, y el jefe accidental de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, teniente coronel José María Gil Armario.

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