La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas inauguró el nuevo curso con el compromiso de «seguir trabajando por el patrimonio»

La Lista Roja del Patrimonio elaborada por la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, iniciativa que recoge casi medio centenar de monumentos amenazados sobre un mapa virtual de la provincia, ha recibido ya más de 40.000 visitas. Esta herramienta colaborativa, coordinada por la arquitecta Josefa Blanco Paz, forma parte de los trabajos presentados por la Real Academia a lo largo del curso anterior, al igual que el Estudio de la Evolución del Casco Histórico en el que ha participado la profesora de la UCLM Beatriz Larraz, la publicación de un nuevo número de la revista Toletum -la publicación especializada en Historia y Bellas Artes más antigua de Castilla-La Mancha- y distintas alegaciones sobre proyectos como la urbanización de La Peraleda, la Vega Baja y Safont.
Así resumió algunas de las actividades del curso académico 2018-2019 el secretario de la Real Academia toledana, José Luis Isabel Sánchez, en el inicio del nuevo año. El acto, celebrado en la sede de la institución, en la calle de la Plata, comenzó con un recuerdo a los académicos fallecidos -entre ellos dos exdirectores, Ramón Sancho de San Román y Ramón Gonzálvez- e incluyó una serie de demandas por parte de su director, el arqueólogo Jesús Carrobles Santos. Este lamentó la situación de los conventos, el «nulo interés» por el patrimonio inmaterial, el estado del río Tajo y el actual modelo turístico de la ciudad, además de reclamar la «necesaria ordenación» de la Vega Baja y de La Peraleda.
Carrobles recordó también la reciente pérdida de patrimonio natural tras el grave incendio que el pasado verano asoló las dehesas de Montesión y de Hernanpáez, haciendo un llamamiento a la limpieza y conservación forestal del entorno de los cigarrales y de la Bastida. El director de la Real Academia manifestó también su preocupación por el abandono de inmuebles en el Casco, «a pesar de su nivel de protección», comprometiendo la colaboración de los académicos con las administraciones y avanzando futuros trabajos relacionados con la detección de inmuebles en situación de riesgo y la situación de los vecinos.
Reivindicativa intervención. El discurso inaugural fue pronunciado por el académico numerario Santiago Sastre Ariza, profesor titular de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha. La disertación, titulada Algunas reflexiones a partir de la desordenada Orden de Toledo, comenzó como un homenaje a Buñuel y estrecha vinculación con Toledo, ciudad que descubrió a comienzos de los años veinte, siendo un joven estudiante, de la mano de profesores como García Solalinde y Américo Castro.
Posteriormente, las deambulaciones de los miembros de la Orden de Toledo llevaron al conferenciante a reivindicar un Toledo «sin el perjuicio de los automóviles y de la presión turística», un Casco peatonal y coaligado con el patrimonio más allá de la muralla, como el Hospital Tavera, el Circo Romano, la Fábrica de Armas y la Vega Baja.
Sastre, quien a lo largo de su discurso recordó a los académicos Ramón Gonzálvez y Juan Sánchez Sánchez, recientemente fallecidos, pidió también la creación de un Museo de la Ciudad (inexistente en Toledo), así como una solución para los fondos del Museo de Santa Cruz. El académico, que finalizó sus palabras lamentando «la indiferencia moral, el hacerse el sueco», como el «mal de nuestro tiempo», solicitó asimismo una placa, «tal vez a la altura de la antigua Posada de la Sangre», para recordar el legado de la Orden de Toledo, cuyo primer centenario tendrá lugar muy próximamente, el 19 de marzo del año 2023.

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